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¿Qué pasará cuando Grecia abandone la eurozona?

La eventual salida de Grecia de la Eurozona se da necesariamente cuando el país se declara en bancarrota. El colapso cuando se da será impactante y no solamente para Grecia. La pregunta entonces surge cuáles serán las implicaciones de este llamado ´Grexit´. En caso que Grecia dejara la eurozona, el euro bien podría quedar debajo de la paridad con el dólar. Esto repercutiría no solo en los bancos europeos a quien debe Grecia, sino también a la City de Londres y Wall Street y no solo por el reaseguramiento de los bancos europeos contra la eventual bancarrota de países deudores como Grecia. Alemania bien podría dejar que Grecia se declare en bancarrota. Luego no sería de extrañar que Alemania misma abandone la Unión Europea para evitar la creciente colonización por Wall Street y la City de Londres y crear así caos en los bancos de Londres y Nueva york.



¿Qué pasará cuando Grecia abandone la eurozona?

Wim Dierckxsens

Según la revista alemana prestigiosa ´Der Spiegel´ del 20 de febrero de 2015, los bancos en toda Europa, incluyendo al Banco Central Europeo (BCE), se están preparando para la eventualidad que Grecia dejara la eurozona. Los ministros de finanzas de la eurozona han anunciado que otorguen a Grecia una pausa de cuatro meses a junio a partir del acuerdo que alcanzaron el 20 de febrero el Eurogrupo y el gobierno griego para ampliar por cuatro meses el programa de asistencia financiera a Atenas. Durante esta pausa el gobierno recién electo aumentará el empleo público, mejorará las pensiones de vejez y las leyes laborales y aplicará incluso retroceso en materia de privatizaciones. Durante el período de cuatro meses no es posible formular una nueva política económica más profunda al no poder devaluar la propia moneda. Al finalizar la pausa sin presiones del mercado financiero global y con una economía en recesión, el resultado será un aumento en el déficit fiscal.

El pueblo griego sabe que al finalizar los cuatro meses vienen presiones fiscales y sin lugar a dudas procurará retirar sus ahorros del banco.
Posterior a la pausa un arreglo político es prácticamente imposible debido a la deuda inmensa. Con las diferencias entre Atenas y Bruselas la eventualidad del ´Grexit´ parece hoy una posibilidad más real que antes. Para salvar a los bancos (bail-out) y no solo los griegos, el país ya está desintegrado. Sus islas, sus industrias marinas y todo lo que valía la pena económicamente ha quedado subastada. El desempleo se disparó y Grecia entró en una profunda depresión económica. Durante la actual pausa se presenta una oportunidad geopolítica única para Rusia de negociar la integración de Grecia dentro de zona comercial de Eurasia. La decisión que les toca tomar es entre un colapso económico paulatino o abandonar la eurozona.

La eventual salida de Grecia de la Eurozona se da necesariamente cuando el país se declara en bancarrota. El colapso cuando se da será impactante y no solamente para Grecia. La pregunta entonces surge cuáles serán las implicaciones de este llamado ´Grexit´. En caso que Grecia dejara la eurozona, el euro bien podría quedar debajo de la paridad con el dólar. Esto repercutiría no solo en los bancos europeos a quien debe Grecia, sino sobre todo en los grandes bancos de la City de Londres y Wall Street al afectar la pirámide invertida de derivados. No solo se trata de pérdidas por el re-aseguramiento de los bancos europeos contra la eventual bancarrota de países deudores como Grecia y el consecuente apalancamiento hacia los grandes bancos. Los seguros contra los inevitables cambios bruscos en tasas de interés y fluctuaciones grandes en tipos de cambio entre monedas alcanzarán billones y billones de dólares que golpearán a Wall Street y la City de Londres en sus fundamentos.

En este contexto es claro que la presión de Wall Street y la City de Londres será evitar la bancarrota de Grecia ya que su efecto domino sobre España, Portugal, etc. no solo es imaginario. Si Grecia se recupera luego de la bancarrota con cierta facilidad, con o sin la eventual ayuda de los BRICS, la presión sobre los demás miembros de la Unión Europea con economías frágiles, sería inmediata. La élite financiera presionará a los bancos afectados que los saneamientos financieros se efectúen a través de rescates privados (‘bail-in’), es decir, que sean los acreedores y accionistas de los bancos o instituciones en cuestión (fondos de pensiones) y no los gobiernos (bail-out) los que se encarguen de sacar a flote a las entidades en problemas. Esto se podrá hacer mediante la conversión de deuda en acciones. (Nadeem_Walayat, 26 de enero de 2015, Greece Votes for Syriza Hyperinflation - Threatening Euro-zone Collapse, www.marketoracle.co.uk ).

La salida de Grecia de la eurozona es más una derrota política para Bruselas que una amenaza económica. Bruselas no ve con buenos ojos ofrecer a Grecia derechos especiales que luego no podrá negar a los demás miembros. A esto precisamente apuesta el presidente de Francia François Hollande al afirmar que “Europa debe mostrar credibilidad y también solidaridad. Credibilidad porque tenemos que mostrar que tenemos reglas y que valen para todos los países” y “solidaridad porque cuando hay países que sufren (como Francia hoy), es legítimo que podamos acompañarles” (Agencia EFE – sáb, 21 feb 2015). Grecia conoce las cartas de la Troika, pero Bruselas no sabe con certeza cuáles cartas guarda Grecia Desde hace varios años hay relaciones entre Rusia y Putin por un lado y Syriza y el actual gobernante griego por otro. En Bruselas no se sabe que es lo que le ofrecieron a Tsipras en su reciente visita a Moscú en torno al posible oleoducto vía Turquía y Grecia hacia Europa. Solo por brindar el paso Grecia podría obtener fácilmente un ingreso anual de seis cientos millones de dólares al año. Bruselas tampoco sabe a ciencia cierta qué clase de asistencia financiera China y Rusia han ofrecido a Grecia ni si han ofrecido a cambio eventualmente dejar una base naval rusa. Las relaciones entre Moscú y Chipre nos hace pensar en esta dirección.

La discordia dentro de la Unión es muy grande. Mientras el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker ha buscado un compromiso con Grecia, el ministro de finanzas de Alemania Schäuble ha mostrado una posición inflexible como si prefiera que Grecia saliera de la eurozona. Lo anterior bien podría ser el caso para preparar su propia salida de la Unión Europea. Cuanto más tiempo llevará la negociación, tanto más claro quedará que ninguno de las dos partes tiene la voluntad de hacer sacrificios necesarios. (Vea, Nikolaus Blome, Martin Hesse, et. al. The Grexit Dilemma: What Would Happen if Greece Leaves the Euro Zone?, http://www.spiegel.de/; 20 de febrero de 2015).

Alemania bien podría dejar que Grecia se declare en bancarrota. Luego no sería de extrañar que Alemania misma abandone la Unión Europea para evitar la creciente colonización por Wall Street y la City de Londres y crear así caos en los bancos de Londres y Nueva york. Las sanciones contra Rusia se levantarían inmediatamente ya que las mismas han afectado más a Alemania y Europa que a la misma Rusia. Alemania junto con otras economías más fuertes, bien podrán tomar la decisión de salir no solo del euro sino también de la OTAN. Al desintegrarse así la UE no habrá Tratado de Libre Comercio ni moneda única entre EEUU y la UE. La banca privada de Wall Street y la City de Londres perderá toda su credibilidad y los gobiernos han de tomar de nuevo el control sobre sus monedas.

En medio del caos un nuevo sistema monetario emergerá y sin duda el patrón oro se reinstaurará. Rusia y China se están preparando con mucha paciencia para ese momento. La zona comercial de Eurasia se construirá sobre la ´ruta de oro´ y el resurgimiento de la ´Ruta de Seda´ acompañada de rutas marítimas. Esta zona de comercio ascendente más temprano que tarde incluirá a Alemania y otras naciones seguirán. Esta tendencia es difícil pararla ni por el recurso de la guerra. Más bien la ´Guerra de Ucrania´ catalizará la entrada de países europeos a Eurasia dejando aislado a EEUU y buscando refugio en el nuevo puerto seguro que ya no es ´el dólar´. La crisis actual mejor se describe por ello como La Guerra Monetaria Global. Pronto el mundo entero estará en pie de guerra con el actual Sistema Monetario Internacional basado en el imperio del dólar y buscarán mayor seguridad en el patrón oro (Vea, Ian Gordon, Implications of the Impending Collapse of the Fiat Paper Money System, 22 de febrero de 2015 y Jim Willie, Gold Will Return to Its Rightful Throne!, 19 de febrero de 2015).