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¿Amenaza de guerra mundial para crear un gobierno global?

Durante todo el 2015 y el 2016, la OTAN ha aumentado considerablemente sus bases y ejercicios militares en toda Europa, cercando las fronteras rusas. La Organización del Tratado del Atlántico Norte-OTAN- está “alertando” la amenaza de una invasión rusa a Europa mientras la propia OTAN prepara la escalada atómica. Se vislumbra así ante los medios la amenaza de una guerra termonuclear, amenaza que supuestamente vendría de Rusia. Lo que buscan es hacer público que Rusia ni China hacen caso a las advertencias de la OTAN ante las amenazas de guerra. En realidad la élite financiera globalizada amenaza a Rusia y China si no hacen caso a dicha élite al instalarse el nuevo sistema monetario internacional. Aquellas naciones que “no hacen caso” a dicha élite, como también es el caso de Venezuela y en menor medida países como Ecuador y Bolivia, podrán esperar fuertes sanciones y hasta golpes de estado y en última instancia una confrontación militar.



¿Amenaza de guerra mundial para crear un gobierno global?

Wim Dierckxsens y Walter Formento

En el siglo XX cada crisis internacional de envergadura ha precedido siempre a un proceso de consolidación de mayor poder mundial en manos de una pequeña élite financiera y esto no fue accidental ni coyuntural sino estructural al modo de producir poder del capital financiero. Los hechos del poder y su relación con las crisis financieras y militares que le han seguido a cada una, ponen de manifiesto los estrechos vínculos que hay entre ambas formas. A la crisis financiera de 1890 le siguió la guerra mundial de 1914; a la de 1929, la guerra militar de 1939; a la de 2008 se puede suponer le seguiría guerra militar que imponga un ganador entre las fracciones financieras en pugna.
Aunque también podría suceder que la crisis financiera no se resuelva por una nueva fracción financiera vencedora sino por una salida pos-capitalismo financiero. Que incluya incluso que el terreno del enfrentamiento para dirimir el conflicto estratégico de intereses no sea ni el de la guerra militar ni el de la crisis (guerra) financiera, sino el terreno de la política y de la paz, o de la paz que implica que se resuelva en el terreno de la lucha política, que es el terreno donde la humanidad no es la que pone los muertos sino el capital financiero el que paga los costos.

Hoy dos grandes campos de capitales financieros se enfrentan en un conflicto de carácter estratégico para ambos, que conmociona y sacude al mundo. Este es el enfrentamiento entre el campo los capitales financieros multinacionales (que emergieron dominantes en el Bretton Woods de 1944, resultado de la guerra financiera de 1929 y de la guerra militar de 1939) y el campo de los capitales financieros globales (que emergen entre 1990-1999 y los observamos confrontando en la crisis financiera de 2008 y que hoy pretenden imponerse como dominantes a cualquier precio).

Estos dos campos de capitales financieros compuestos por grandes bancas financieras, el multinacional por el J.P.Morgan, Bank of America, Goldman Sachs, Deustch Bank, Societe General, MitshubishiTokio, etc. y el Global por el HSBC, Lloyd´s, Barclays, Citigroup, Santander, INGBaring, etc., se los conoce en algunos ámbitos por el nombre de las familias más famosas entre ellos, la dinastía Rockefeller la primera, cuyo centro de proyección de poder ha sido EEUU desde 1910, y la dinastía Rothschild, la Global, cuyo centro de poder sintetiza el camino recorrido por la banca desde la city de Venecia a Rotterdam, y luego a Londres, y la construcción del Commonwealth Británico y sus compañías coloniales en los 5 continentes desde 1700. Los Rothschild provienen de la Europa con centro en Londres y del negocio financiero, bancario y del oro. Mientras los Rockefeller tienen su origen EE.UU. y en el negocio de la industria del petróleo en 1870 y a partir de este negocio industrial se hacen con el gran banco Chase Manhattan, que luego será el hoy JPMorgan-Chase. Son parte del enfrentamiento por el petróleo en 1891, entre el petróleo con origen en Bacu/Rusia de los Rothschild/Marcus, que luego será la Shell, y el de origen en Ohio/EE.UU. de los Rockefeller que será la Estándar Oil/Exxon. Luego, también en el modo que se resuelve la guerra militar de 1914 y central en la crisis financiera de 1929 y la resolución de la guerra mundial de 1939, imponiendo el Dólar como moneda mundial, incluso subordinando a la Libra Esterlina Británica en Bretton Woods. Dejando entrever que son las corporaciones multinacionales norteamericanas las que ganaron la guerra en 1944, en el Bloque Occidental de la bipolaridad.

Las dos familias que se afirma han manejado en algún momento y disputan manejar el mundo son la Dinastía Rothschild y la Dinastía Rockefeller. La Dinastía Rothschild es una familia de banqueros que hizo su gran fortuna al conocer antes que nadie el resultado de la batalla de Waterloo y compró cuando toda Inglaterra daba por perdida la gesta de Wellington y los precios de los bonos estaban por el suelo. Luego vendió los bonos en la euforia que siguió al enterarse Inglaterra de la derrota del emperador Napoleón y la fortuna Rothschild estaba hecha.

La historia del capitalismo muestra que la mayoría de las guerras han sido provocadas por crisis entre fracciones de la elite financiera, crisis en las formas de desarrollo, donde luego una fracción se imponía a otra, recomponiendo en otro orden y forma de capital dominante la élite financiera. Claro es que siempre se observa a las elites financieras manipulando gobiernos de ambos lados, a fin de obtener para que movilicen poblaciones y tropas para defender o conquistar sus objetivos.

Durante la Guerra Civil de Estados Unidos entre 1861 y 1865, afirman que los Rothschild financiaron a ambos bandos enfrentados, pero ambos bandos eran diferentes, el sureño pro-esclavista expresaba a la elite exportadora de materias primas como parte subordinada en el esquema colonial del taller Británico. El norteño era industrialista y por ello antiesclavista, a los trabajadores esclavos los necesitaba como trabajadores asalariados “libres” de la relación personal de dependencia, el taller debía pasar a desarrollarse en EE.UU. y confrontaba con Gran Bretaña directamente. En el marco de la guerra civil norteamericana, se desarrolla también el proceso independentista de Canadá, tanto de Gran Bretaña y de EE.UU.

Se afirma también que, los mismos banqueros que financiaron al “Nazismo” también aportaron fondos para la revolución bolchevique y estas dos ideologías fueron contrapuestas posteriormente en un conflicto que hoy en día llamamos la Segunda Guerra Mundial (como plantea Brandon Smith citando a Antony Sutton en su libro Wall Street and the Bolshevekin Revolution. Vea, Brandom Smith Ukrania Crisis: Just another globalist-engeneered powder keg, www.alt-market.com, 10 de marzo de 2014).
Existen datos que vinculan a la gran banca alemana (Deustche Bank, Dresdner, Bayer, Mercedes Benz, Hoesch-Basf, Ford) liderando y financiando las acciones de enfrentamiento contra la gran Banca Rothschild en Alemania y en Rusia. En el marco del ascenso de Alemania como potencia mundial industrial enfrentada a Inglaterra, por ello también es claro que ciertos actores de EE.UU. (como Henry Ford), también enfrentados con el proyecto financiero del HSBC-Lloyd´s (Rothschild), jugaran sus “fichas” por la derrota Inglesa. Esto se manifestó en la “demora” de EE.UU. en declarar la guerra a Alemania, realizada recién en diciembre de 1942, y el rol que cumplió el “atentado de Pearl Harbour” para “definir” la posición pro bélica. Lo cierto es que, al final de la guerra mundial de 1939-1944, EE.UU. queda como vencedor del bloque occidental imponiendo el dólar como moneda y subordinando a la Libra Esterlina, habiendo sufrido el menor gasto en bajas humanas y obtenido el mayor de los beneficios por haber desarrollado sus corporaciones multinacionales industriales como proveedoras de la industria de la guerra y pasando a dominar la industria de la reconstrucción de posguerra en toda Europa y Japón.

El Banco de Pagos Internacionales (B.I.S. por sus siglas en inglés), es el banco central de los bancos centrales del mundo, hoy bajo comando del HSBC -Dinastía Rothschild-. Esta élite bancaria aun es parte de quienes controlan el mundo y para ello sigue sirviéndose de crisis, revoluciones y guerras, regulares y terroristas, financieras y militares. Hoy estamos de nuevo ante una crisis mundial de envergadura con amenazas de guerra y, precisamente a cien años de la Primera Guerra Mundial, se habla cada vez más de la Tercera. La gran pregunta es, si en realidad están dadas las condiciones para una otra gran guerra mundial o si ya están agotadas las condiciones objetivas para que las élites financieras se salgan otra vez con la suya.

Se señalaba hace tiempo que la elite financiera global de la City de Wall Street y City de Londres buscan un suceso suficientemente impactante para generar una situación que sirva de pretexto para acabar con el dólar como moneda internacional y sustituirlo por los Derechos Especiales de Giro del FMI. Sin embargo, el FMI no tiene el dinero ni el oro suficiente para anclar (respaldo mundial) los DEG´s, que operarían entonces como una moneda fiduciaria más. Ni tampoco cuenta el FMI con el apoyo necesario de los BRICS, mientras aquel no reconozca una cuota de poder a éstos que responda a la situación real de las economías en el mundo. Los que se oponen a conceder esa cuota de poder son, por un lado el capital financiero que lucha por conservar el régimen actual del petro-dólar y por el otro, el capital financiero globalizado con su sede en Wall Street y la City de Londres, dispuestos a sacrificar el régimen del dólar para ser hegemónicos en una nueva fórmula alrededor de los Derechos Especiales de Giro. Procuran así implementar un sistema monetario global bajo el control de esta élite financiera globalizada y acabar con la soberanía de cualquier Estado, incluyendo a la Unión Europea y el mismo EEUU (Vea, Wim Dierckxsens, Ucrania como el “Waterloo” del Imperio del dólar, http://www.alainet.org, 6 de mayo de 2014).

La crisis en Ucrania se presenta como el hecho central para poder crear la amenaza, a partir de la cual se desarrolle la OTAN hasta la frontera misma de Rusia, y así construir un escenario de Tercera Guerra Mundial, para obtener el objetivo de que los BRICS se subordinen al esquema del Globalismo Financiero disolviéndose a partir de las citis financieras. No basta para semejante proyecto, que la elite financiera global domine la “industria bancaria” y la mayoría de los políticos de Occidente. Para poder imponerlo también necesita producir/tener a la “opinión pública” mundial de su lado. Para ello es que precisa provocar un suceso militar, de tal magnitud y tal impacto, que mediante su sola divulgación por sus plataformas globales de comunicación (CNN/BBC/EuroNews/AlJazzera/etc.), el gran público a ambos lados del Atlántico e incluso los poderes de Eurasia (Rusia y China) no tengan margen más que para someterse a un gobierno global manejado por esa élite global.

Para crear ese espacio, una vez más, la OTAN (el brazo armado de esta élite financiera) se instala en Europa Oriental con bases militares y Misiles Antibalísticos, supuestamente para defenderse de la ´Amenaza Rusa´. La OTAN busca contraponerse a Rusia al punto de una guerra que amenace con provocar una tragedia a escala mundial, un hecho de gravedad universal que aterrorizara y paralizara a todos los pueblos. En el momento más crítico y con una fuerte manipulación mediática de la “opinión pública”, esperan que una ´comunidad internacional´ suficientemente amplia de ambos bandos apele a esta gobernabilidad global para evitar el desastre mundial.

Recordemos en este marco, que desde junio de 2013 por acción de la Reserva Federal, el mundo se vio golpeado profundamente y paralizada su economía como no sucedía desde el 2008 por una “corrida financiera” que en tanto instrumento de guerra financiera global produjo una “salida por estampida” de los flujos de inversión financiera de las Economías Emergentes”. Hecho que llevo a la economía China a caer del 7 al 4%, impactando en Brasil que cae del 5% al 0,5%, y desequilibra económica y políticamente a Argentina y toda la Unasur. Creando una gran oleada de conmoción y desestabilización político social en cada país. Es importante esto, para poder observar que ante la amenaza de una guerra militar formal de la OTAN contra Rusia, en paralelo se hace efectiva una guerra global financiera, mediática y militar terrorista irregular (las llamadas masacre de Paris, de San Bernardino, de Orlando, etc.).

Durante todo el año 2015 y el 2016, la OTAN ha aumentado considerablemente sus bases y ejercicios militares en toda Europa, cercando las fronteras rusas. La Organización del Tratado del Atlántico Norte -OTAN- está “alertando” por la amenaza de una invasión rusa a Europa, mientras es la propia OTAN quien prepara la escalada atómica. Se hace vislumbrar así, ante y por los “medios de comunicación”, la amenaza de una guerra termonuclear, amenaza que supuestamente vendría de Rusia. Lo que buscan es “hacer público” que ni Rusia ni China hacen caso a las advertencias de la OTAN que están creando un “posible” escenario de guerra. En realidad la élite financiera globalizada amenaza a Rusia y China, para que se allanen al objetivo globalista de subordinarse y reducirse a ser parte del nuevo sistema monetario global. Aquellas naciones que “no hacen caso”, sólo podrán esperar fuertes sanciones y golpes de estado, y en última instancia una invasión militar, regular o irregular.

El Sistema de Misiles Antibalísticos, que la OTAN está instalando cerca las fronteras rusas, produce una impresión al mundo occidental que la OTAN protegerá a Europa del ataque nuclear de Rusia, cuando en realidad es más probable que busque realizar un ataque nuclear sorpresivo contra Rusia. La OTAN está preparando un ataque nuclear preventivo contra Rusia por el simple motivo de no querer discutir nada con Rusia que, al contrario, busca imponer un escenario de dialogo y reconocimiento como actores internacionales pares. BALTOPS 16 es un ejercicio militar que se desarrolla entre el 3 y 18 de junio de 2016 en la región del Mar Báltico. Como si esto no fuera suficiente, la OTAN está instalando en Rumanía un Sistema de Misiles Antibalísticos y además de ello se instalarán cuatro nuevos batallones en Polonia, Lituania, Estonia y Letonia para parar ´la amenaza rusa´.

Andrzej Mateusz Piskorski, político polaco, escribió un artículo titulado “La guerra contra la historia, una campaña de la OTAN a largo plazo”. Cuando ese texto fue publicado, Piskorski ya había sido encarcelado, según un comunicado de los servicios secretos de Polonia. Su artículo comienza con esta información: “Varsovia acogerá la cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la OTAN, que realizarán una reunión del Consejo del Atlántico Norte los días 8 y 9 de julio de 2016. Esta 25° cumbre de la alianza atlántica desarrollaría el acuerdo concluido en 2014 en Newport. Se tratará principalmente de instalar en el este de Europa una Fuerza de Acción Rápida para defender el flanco oriental de la alianza. El ministro polaco de Relaciones Exteriores, Witold Waszczykowski, ya dio avisó que durante esa cumbre se anunciará la instalación de bases militares permanentes de Estados Unidos y la OTAN en territorio polaco” (Vea, José Blanco, Guerra, La Jornada de México, 8 de junio de 2016).
Es de esperar que en la próxima reunión de la OTAN, en julio de 2016, se emitirá una amenaza a Rusia (y seguramente a China también) que conlleva al clímax la tensión en el mundo, al plantear que estos países ya no pueden intervenir en ninguna nación (como Siria) sin permiso de esta organización. Martin Köller, experto checo, afirma: “Estoy convencido de que una guerra contra Rusia (…), inesperada y preventiva, es el objetivo de EE.UU. La mayoría de las bases militares estadounidenses están instaladas de tal manera que tienen como objetivo a Rusia y a China, y al mismo tiempo protegen los recursos petroleros en Medio Oriente (https://goo.gl/nzaAmB)”. Según Köller una guerra nuclear es factible, e “impactará mayormente a Ucrania, los países Bálticos, Noruega, Polonia, Gran Bretaña, Alemania, Holanda y Bélgica, ya que la mayoría de las bases de la OTAN están desplegadas en esos países”. (Vea, José Blanco, ´Guerra´, La Jornada de México, 8 de junio de 2016).

Timothy Alexander Guzman plantea en cambio que Rusia está más que preparado para una guerra contra la OTAN. Una guerra en la región del Mar Báltico no duraría más que unos 3 a 5 días. Citando la opinión de la conocida Corporación Rand, con jugadores bien conocidos en materia de geopolítica como Henry Kissinger, Rusia está mejor preparado para ganar una guerra que la propia OTAN y sus fuerzas serían destruidas en menos de tres días en la región báltica ya que Rusia está cuatro generaciones más adelante en términos de desarrollo de Misiles Hipersónicos. EE.UU no tiene la fuerza ni la tecnología avanzada que pretenden tener. (Vea, Timothy Alexander Guzman, Provoking the Russian Bear: NATO Is “Cannon Fodder” for the American Empire, Global Research, 6 de junio de 2016). Es preciso saber que Putin cuenta con un liderazgo internacional muy respetado y que goza además de un apoyo popular superior al 80%. En una guerra estos factores son fundamentales pues la estrategia ciudadana con el uso del patriotismo y el deseo de vencer al contrincante o defender la soberanía de una nación frente a un ejército de mercenarios y tropas de naciones (europeas) que luchan para su propia autodestrucción en beneficio de una élite global ajena a los intereses de su continente no genera mística alguna.

Ha sido nuestra opinión en diferentes momentos que la provocación de la OTAN hacia Rusia sirve, en realidad, en alto grado para que Europa, y sobre todo Alemania, desistan de “mirar” hacia el Este. Mucho de la actual política agresiva de la OTAN se desarrolla con el objetivo de supeditar a la Unión Europea. Las intervenciones militares de la OTAN, (el brazo armado del capital financiero globalizado, centrado en la City de Nueva York y de Londres) llevados a cabo en Kosovo, Ucrania, Siria, Libia, Somalia, Mali, etc., muy a menudo llevadas a cabo con ejércitos de mercenarios y cínicamente presentadas como ´intervenciones humanitarias´ han generado movimientos migratorios hacia Europa, que han puesto sus fronteras bajo permanente amenaza. El cierre de fronteras significaría la desintegración de la Unión Europea y su subordinación a las citis financieras. La intervención efectiva de Rusia en Siria pareciera poner en tela de juicio, no solo la supremacía militar de la OTAN, sino también fomentar la idea en toda Europa de estar “más seguros” con Rusia que con la OTAN. Donde a los escenarios de “guerra termonuclear” que ofrece la OTAN, Rusia y China le contraproponen escenarios de paz y producción como el de la nueva ruta de la seda. Lo anterior explica, en nuestra opinión, la fuerte ofensiva de la OTAN a partir de junio cerca de las fronteras rusas con un clímax en julio.

Defender el Estado regional (continental) de la Unión Europea es una política conservadora, una defensa a ultranza es casi insostenible y errónea, como ya se observa en la defensa que hace Washington de su Estado Continente. A la UE no le queda otra opción que escoger entre mirar hacia el Este, haciendo alianza con China y Rusia, los BRICS como los promotores de un mundo multipolar. O retroceder mirando hacia el Oeste, capitulando ante las permanentes presiones de renunciar a toda soberanía como UE, lo cual implica una derrota y su desaparición como tal. Estimamos que la UE no está decidida a firmar los Tratados Transatlánticos de Comercio e Inversiones e incluso podrá aún considerar salirse de la OTAN. La OTAN realiza en junio y julio de 2016 un esfuerzo de sometimiento de la UE a favor de los intereses de las principales corporaciones y megabancos vinculados con el proyecto de creación del Estado Global. Lo cual sería el fin de toda soberanía incluyendo la alemana y de la misma Unión Europea.
Es muy interesante observar que en la misma coyuntura hay cada vez más países que consideran levantar las sanciones contra Rusia. Las mismas son consideradas nocivas para la UE y Rusia, en tanto que solo sirven a los intereses de la élite financiera globalizada que opera con la OTAN su ofensiva final. Por primera vez, la Asamblea Nacional de Francia ha podido expresarse oficialmente sobre las sanciones anti-rusas, la mayoría de diputados han votado a favor de anular las restricciones contra Moscú. Es una votación histórica, por primera vez el país se pronunció por la abolición de las sanciones. En dicha votación participaron 99 diputados de la Asamblea, 55 de los cuales han defendido el levantamiento de las medidas coercitivas anti-rusas, que han sido tachadas de ilegales y perjudiciales para el Gobierno francés. Es de esperar que varios países de la UE se expresen, en la próxima cumbre de junio de 2016, a favor de levantar las sanciones impuestas contra Rusia. Además de Francia, también Italia, Alemania y Austria se expresarán en contra de las sanciones. Grecia, aunque a favor de levantar las restricciones, no aplicaría el veto si se decide prolongarlas (Vea Diputados franceses votan a favor de anular las restricciones contra Rusia, www.hispantv.com/noticias,28 de abril de 2016). La canciller alemana Merkel subrayó el 10 de junio de 2016, (www.cronicaviva.com) que unas buenas relaciones económicas son “en interés de todos” y que espera que a largo plazo se normalicen las relaciones bilaterales de la UE con Rusia y se estrechen los lazos económicos. Parafraseando al presidente ruso, Vladimir Putin, la canciller llegó a asegurar que lo mejor sería una zona económica común de Vladivostock a Lisboa.

Por ello consideramos, que no habrá una guerra militar contra Rusia y la mejor garantía para ello, es que los propios países europeos y entre ellos Alemania participen, probablemente hasta contra su voluntad, en las maniobras bélicas de la OTAN. Lo que si habrá es cada vez más caos mundial, generado en el plano económico y político, por encima de la amenaza de guerra. En este clima provocado por la élite financiera globalizada, se pretende generar una coyuntura para imponer un nuevo ´orden´ a nivel mundial bajo hegemonía de dicha élite. Potenciando los nacionalismos y populismos en cada vez más naciones, tironeando a favor de sus “necesidades locales”, la economía se desplomará. He aquí uno de los objetivos de la elite financiera globalista: crear la justificación que mientras continúe existiendo el Estado-Nación, los nacionalismos son una amenaza y sólo se logrará salir de la crisis con un Estado Global que es la única opción para poner orden en el mundo.

La vieja elite financiera, que en esencia es la causa de la próxima crisis financiera y el colapso de grandes bancos, le atribuirá la responsabilidad al efecto domino que causaría la caída de un banco grande en Alemania (están refiriéndose al Deutsche Bank). Al haber revelado este banco que ha sido parte en la manipulación del precio del oro, ya fue expulsado del club de los grandes bancos y por ello no consigue préstamos a interés 0%, sino que ha de pagar una tasa de 5%. Es cuestión de tiempo para que caiga el Deutsche Bank aseguran y con ello, los expertos en materia financiera consideran que habrá un efecto domino hacia los otros megabancos entrelazados con el manejo de derivados (seguros contra incapacidad de pago de deudas, etc.). Un gobierno global privado, con el dinero global y sin mediación alguna de los Estados-nación, sería la solución al caos financiero que ello provocará. Los medios masivos controlados por esa élite financiera nos comunican con cada vez más frecuencia que un colapso financiero está en golpeando nuestras puertas. La elite financiera global jaquea al DB (Deustch Bank) cortándole el acceso al financiamiento a tasa 0%, con lo cual lo obliga a exponerse tomando crédito al 5%. Esta movida tiene por objetivo golpear financieramente al núcleo de poder alemán y con ello, su poder en la UE, en esa UE que mira al este, a China y Rusia, a la producción. La consolidación de la UE en su mirada al este (BRICS), significa también la consolidación geopolítica del multipolarismo BRICS y una gran derrota del globalismo financiero. Pero las autoridades alemanas responden a esta envestida, que de ninguna manera dejaran caer al Deutsche Bank (DB), que lo sostendrán de cualquier modo porque es considerado cuestión de estado y no de mercado. Entonces, las acciones del DB suben un 12%.

La amenaza de guerra de la OTAN a Rusia (presentada por los medios de comunicación globalistas como “la amenaza de Rusia a Occidente”) constituye en nuestra opinión otro recurso, muy potente, para forzar a la Unión Europea a mirar hacia el Oeste y hacerla firmar el Tratado de Libre Comercio con EEUU. Al mismo tiempo que estratégicamente procura imponer ante rusos y chinos un nuevo sistema monetario global bajo hegemonía de la elite financiera globalista. Creemos sin embargo, que ni Rusia ni China tienen en su agenda subordinarse e incluso el estado de fuerzas mundiales les otorga ventaja (sumando a estos, la posición actual de la UE y la del Humanismo Ecuménico Vaticano) sobre sus oponentes financieros. Además, el tiempo está pasando rápido y, no solo el colapso del sistema financiero está a la vista sino que hay también una bomba de tiempo bajo control de China y Rusia.
Hasta la fecha la élite financiera globalista ha podido manipular el precio del oro con mecanismos ilegales. La demanda de oro por China y Rusia, y muchos países asiáticos, ha significado el traspaso del stock de oro de Occidente a Oriente, del Oeste al Este, del primer mundo angloamericano al tercer mundo de las periferias-pueblos. China es muy probable que posea ya el oro suficiente para poder manejar su precio en la Bolsa de Shanghái, de aquí en adelante. Es el país que más oro produce e importa y ha demandado a su vez crecientes cantidades de oro mediante contratos a futuro.

En julio vence, justamente, una enorme cantidad de contratos a futuro y es probable que China exija la entrega de oro físico, que no hay. Esto funcionará, en palabras de Bill Holter, como una bomba atómica en el mundo financiero. Será el momento en que Rusia y China podrán anunciar que abandonan el dólar como moneda internacional de reserva e introducen una moneda alternativa anclada en el oro, con o sin otros metales a la par como la plata, la platina, etc. Sería en este momento de caos monetario, cuando también la UE podrá definir ser parte del mundo multipolar, que se vislumbrará ya como opción concreta por toda Europa (Vea, Bill Holter, Delivery Default in the Gold and Silver Markets? www.globalresearch.ca, 10 de junio de 2016).

Las amenazas por parte de EE.UU. de guerras militares regulares contra Rusia (Ucrania) y China (que reclama como suyo casi un 90 % del territorio que denomina Nansha {EE.UU. como islas Spratly} y también reivindica su soberanía sobre las islas artificiales es “indiscutible”) tienen como uno de los objetivos principales producir una “opinión publica (da)” por las transnacionales globalistas de la comunicación que “siembre” el terror en toda la población mundial. Terror y miedo que le permitan imponer a los BRICS (China-Rusia-India-Brasil-Sudáfrica) dicen, el abandono de su estrategia multipolar y, su desintegración y subordinación a la red global de citis financieras. Pero queda cada vez más claro, que el terror y miedo a la guerra nuclear tiene por destinatario a la UE en su conjunto para que deje de avanzar hacia el este, hacia los BRICS y que se incorpore subordinada al esquema financiero global de Londres/WallStreet.

El globalismo financiero amenaza con la guerra militar formal de la OTAN, a la inminente con la guerra nuclear de Rusia y China; pero desarrolla concretamente hace varios años una gran guerra financiera global y una gran guerra terrorista irregular para destruir los estados-nacionales e imponer su estado-global financiero.
La que amenaza con guerra nuclear es la OTAN, pero sus transnacionales de la comunicación presentan globalmente que la amenaza proviene de Rusia y China. Todo para poder producir un gran cerco y asfixia sobre la UE y Alemania. Un cerco que rompa la articulación de la UE al proyecto de producción y paz que es la Nueva Ruta de la Seda de los BRICS. Una amenaza de guerra a la paz, una amenaza de guerra a una posibilidad concreta de desarrollo de una estrategia geopolítica alternativa a la geopolítica de la globalización financiera. Una alternativa que emerge como la estrategia de una geopolítica de la universalización del humanismo, de la producción y de la paz.