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Capital Financiero Global, Crisis, Acumulación y Trabajo

Esta ponencia trata los temas referidos al Capital Financiero Global y al trabajo local/nacional. Parte de afirmar que es el Capital Financiero Global el sujeto de la globalización, que es dominante ya en la órbita de la economía y se encuentra avanzando, y por ello disputando, desde 2008 la hegemonía contra la forma anterior de Capital Financiero Multinacional principalmente. El Capital Financiero Global lucha hoy por la subordinación del Capital Financiero Multinacional, subordinación a su hegemonía, porque ya es dominante en lo económico-financiero. En este sentido es que cobra singular importancia observar la globalización de la composición orgánica del capital y por lo tanto, de la ley del valor.
El proceso de acumulación ampliada, a partir de 2008, se encuentra en una crisis orgánica. Esta crisis guarda relación con la lucha del Capital Financiero Global por imponer su hegemonía. La batalla es global pero el centro de esta batalla es en EE.UU. Si bien el globalismo ha pretendido exportarla hacia el área del Asia-pacifico: China, India y Rusia; teniendo como punto de partida a Siria, Irak, Irán, Libia, Turquía, Ucrania, esto ha sido revertido y hoy la crisis -ya no sólo económica-, se centra en los EE.UU.
Esta confrontación y su profundización permiten abordar el “hecho” Trump y el Brexit como formas de la crisis. Pero también permite observar la emergencia del Universalismo Multipolar del BRICS como del Humanismo Ecuménico Interreligioso, la conjunción de las 5 grandes religiones monoteístas , ambos como esquemas de poder universal, alternativos al Globalismo (Universalismo vs Globalismo).



Capital Financiero Global, Crisis, Acumulación y Trabajo

Walter Formento, Wim Dierckxsens y Mario Sosa.

8 de mayo 2017

Introducción:
Esta ponencia trata los temas referidos al Capital Financiero Global y al trabajo local/nacional. Parte de afirmar que es el Capital Financiero Global el sujeto de la globalización, que es dominante ya en la órbita de la economía y se encuentra avanzando, y por ello disputando, desde 2008 la hegemonía contra la forma anterior de Capital Financiero Multinacional principalmente.
El capital global es Capital Financiero Global, por lo tanto síntesis del capital industrial, absorbiendo y subordinando al capital bancario (1870-1900) y redefiniendo la función de los bancos, colocándolos ahora en el lugar de coordinar toda la estructura del capital financiero en su política expansiva, imperialista.
En este sentido sus momentos de acumulación pueden ser mediante la producción (real) o por la especulación (ficticio). Aspecto importante a tener presente particularmente a partir de la crisis de 2008.
El Capital Financiero Global lucha hoy por la subordinación del Capital Financiero Multinacional, subordinación a su hegemonía, porque ya es dominante en lo económico-financiero. En este sentido es que cobra singular importancia observar la globalización de la composición orgánica del capital y por lo tanto, de la ley del valor.

El Capital Financiero Global impone su forma de capital que, en tanto categoría económica, asume la forma de Red Financiera Global -RFG-. Conformada por una doble plataforma de ensamble de bienes y servicios, de piezas y partes. La plataforma global de servicios financieros y la plataforma global de bienes y servicios a la producción en general. Conformada como Red Global de Cities Financieras con centro en los bancos centrales de cada país -coordinados en el Banco de Pagos Internacionales o Banco de Basilea- y como Red Global de Empresas Transnacionales (ETN´s) de ensamblaje. Por otro lado, por la Red Global de Proveedores Locales de bienes y servicios, piezas y partes a ser ensambladas.
La Red Financiera Global es formal en lo que refiere a las plataformas de ensamblaje, con lo cual sólo un 10/15% es reconocido formalmente como parte de la empresa. La red de proveedores locales de bienes y servicios -90/85%-, aunque subordinada a la “empresa global”, no solo permanece informal sino que además se encuentra híper especializada y dispersa en establecimientos que proveen más de 60% de su producción o servicio a una sola empresa.
En el caso del Capital Financiero Multinacional, no es necesario dar cuenta de su categoría económica -empresa matriz y sus subsidiarias-, porque ha sido ya largamente tratado. Pero si cabe observar que la red de proveedores, no superaba el 30% en la participación del valor del bien final e incluso, los proveedores informalizados, no existían ni tampoco eran reducidos a proveedores casi exclusivos o como simple deslocalización/externalización de la empresa matriz.

Es en la extensa red de proveedores, de heterogénea y diversa importancia, donde la súper-explotación de la fuerza de trabajo se impone como dominante, frente a las otras formas de explotación de trabajo ajeno o plusvalía. Pero se impone no solo en el ahora denominado sur-global, sino también en el norte-global, ex países centrales.
El proceso de deslocalización/externalización global de las ETN´s y el pasaje de trabajadores de formales a informales, es el proceso que caracteriza el desarrollo del Capital Financiero Global como forma y modo dominante. Es éste proceso, iniciado en 1980/90, que lleva a que en 2012 la fuerza de trabajo global, en más de un 80%, se localice en el sur global, expresando cuantitativamente la distribución de la población mundial.
Es por ello también que el Capital Financiero Global, ha decidido arrasar las organizaciones sindicales y políticas de los trabajadores, línea que viene siguiéndose desde mediados de los 70´s y hoy se profundiza.
El proceso de acumulación ampliada, a partir de 2008, se encuentra en una crisis orgánica. Esta crisis guarda relación con la lucha del Capital Financiero Global por imponer su hegemonía. La batalla es global pero el centro de esta batalla es en EE.UU. Si bien el globalismo ha pretendido exportarla hacia el área del Asia-pacifico: China, India y Rusia; teniendo como punto de partida a Siria, Irak, Irán, Libia, Turquía, Ucrania, esto ha sido revertido y hoy la crisis -ya no sólo económica-, se centra en los EE.UU.

El desarrollo de la crisis/guerra económico financiera ha escalado a crisis militar y cultural en escenarios secundarios de oriente medio y ahora a crisis político institucional dentro de EE.UU.
En este proceso de desarrollo del Capital Financiero Global la confrontación con el Capital Financiero Multinacional, se manifiesta bajo la forma de NAFTA/TLCAN vs Tratado del Pacifico/TTIP; Unipolarismo Financiero Continental (Nafta) vs Unipolarismo Financiero Global (TTIP); guerra militar vs guerra financiera.
Esta confrontación y su profundización permiten abordar el “hecho” Trump y el Brexit como formas de la crisis. Pero también permite observar la emergencia del Universalismo Multipolar del BRICS como del Humanismo Ecuménico Interreligioso, la conjunción de las 5 grandes religiones monoteístas , ambos como esquemas de poder universal, alternativos al Globalismo (Universalismo vs Globalismo).

Cuando observamos en Latinoamérica el comportamiento de las ETN´s con su mediaciones económicas, políticas, gremiales, judiciales y ideológico culturales, de sus enfrentamientos, de las crisis económicas, sociales, humanitarias y las crisis institucional-políticas con sus golpes de estado mediante instrumentos financieros, instrumentos mediático judiciales, mediático legislativos o directamente policiales que producen en cada uno de nuestros países.
Nos es difícil observar la trama del conflicto de intereses que organiza los enfrentamientos políticos y sociales. Incluso cuando nos aparece en los indicadores nacionales de la economía los datos acerca de la evasión, elusión, fuga de capitales y el financiamiento y la administración de los recursos del crimen organizado, nos resulta casi imposible en lo inmediato delimitar la territorialidad del poder que actúa y el por qué lo hace con ese halo de impunidad e inpunidad.

1. El desarrollo del capital financiero global conlleva a la existencia de una composición orgánica media global.

Nosotros entendemos que la globalización es conceptualmente, en lo económico, la mundialización de la ley del valor. Que dicha mundialización es un proceso de marchas y contramarchas pero con un sentido de largo plazo muy claro y que tiene repercusiones en todos los planos de la vida social. Dicho proceso encierra, en parte, un control cada vez más significativo de la producción, el proceso de trabajo y el flujo de riquezas a la par que, muestra un nivel más concentrado del capital y centralizado de apropiación de la plusvalía/plus trabajo mundial.

Ello, a la vez, muy lejos de disminuir la lucha entre capitales, la agudiza, al extremo de poner en jaque la existencia de la humanidad misma, pasando de fase en fase, de la lucha económica a la política y, de la política a la ideológico-cultural y político-estratégica. Los resultados de esas largas fases con sus tres formas de lucha, muestran también formas diferentes y más “avanzadas” del capital. Esas formas avanzadas a la vez alteran las formas de lucha, fusionando elementos de las tres formas en una misma. De modo que más que hablar de fases aquí es pertinente hablar de momentos donde cada uno se distingue del otro según cuál de las tres formas predomine.

Uno de los fenómenos que al ser observado muestra un cambio cualitativo de la forma de circulación, devenido en un cambio en la forma de producción –global y de ensamblaje -, es la concentración del comercio en manos de muy pocas “firmas” y una creciente e imparable participación del comercio “intrafirmas”. Esta forma de circular del Capital Financiero Global, tiene entre otras repercusiones, la escasa tributación y el uso de los precios de transferencia como mecanismo de evasión y elusión que, siendo que en valores ha crecido enormemente, ello no ha significado sin embargo, un crecimiento proporcional de ingresos arancelarios a las arcas de los estados nacionales.

El Capital Financiero Global, las llamadas redes internacionales de producción – y circulación - de las transnacionales, explican “cerca del 80 por ciento del comercio mundial (en términos de exportaciones brutas)”. En el cual se observa que más del 70% es entre ETN´s y al menos el 50% es intra ETN´s (al interior de su propia red global de proveedores que ensambla). La UNCTAD estima que “alrededor del 60% del comercio mundial consiste en comercio de bienes y servicios intermedios que se incorporan en diversas etapas del proceso productivo de bienes y servicios para el consumo final (https://www.wto.org/spanish/news_s/sppl_s/sppl258_s.htm).

Si afirmamos que el 80% de las transacciones/intercambios se realizan entre capitales financieros, al interior de su plataforma, sólo el 20% restante queda como comercio exterior entre las estructuras resquebrajadas de los Estados Nación. De los cuales el intercambio de bienes intermedios (partes y componentes) representa el 40% de la balanza mundial de manufacturas (que en proyección serían 60% en 2030).

Retomando, el 80% del comercio mundial se explica en tanto comercio inter-transnacionales (ETN´s) y el 50% como intra-trasnacional (ETN). Donde el 48% de la riqueza social producida/ensamblada en la economía de las transnacionales tiene asiento en paraísos fiscales (Londres-Delaware-Hong Kong, etc.) por lo tanto, es opaca-invisible a los ojos del Estado-nación de país central. Mientras, solo el 52% es visible a las instituciones de la administración de los países. El 48% circula por los mal llamados “paraísos fiscales” y el 52% en los estados nacionales.

Entonces, es importante considerar que a los paraísos fiscales va el 97% de las ganancias y rentas anuales socialmente producidas; mientras en la contabilidad de los gobiernos-nacionales entra el 3% de las ganancias y rentas, más el 100% de los costos. El 83% de las corporaciones más grandes de EE.UU. tienen filiales en “paraísos fiscales”, y el 99% de las de Europa también, con los bancos como usuarios. (El laberinto de la evasión fiscal. Agosto de 2016. América en Movimiento. Latindadd-Alai. Rodolfo Bejarano y otros).

Los paraísos fiscales son parte de una nueva arquitectura financiera global que se configura como sistema extraterritorial (extra-Estado nación), y que opera desfinanciando a los Estados de los países centrales. Por eso hoy hablamos de una nueva forma de capital dominante y de una nueva forma de Estado (Global). De esta manera, pierde sentido la caracterización de las operaciones de los paraísos como “fuga de capitales”. Aunque si es fuga de capitales para los gobiernos de los Estados nación.

El sistema integrado transnacional de producción, constituido por 88.000 empresas transnacionales (ETN’s) y sus 600.000 asociadas o afiliadas en el mundo entero, es el núcleo estructural del capitalismo globalizado del siglo XXI. Cadenas globales de producción constituidas por las empresas transnacionales –ETN´s, donde el 42% vienen de ser norteamericanas y el 22%, europeas (Británicas, Alemanas, Francesas, etc.). (Jorge Castro, “La producción mundial se vuelca a la “nube”, Mirada global, Clarin.com. 14/09/2014).

La modificación fundamental del sistema en los últimos 15 años ha sido el traslado del eje de la acumulación de los países avanzados a los emergentes, en primer lugar Asia/China. Las partes y componentes importados representaban 60% de las exportaciones chinas en 1993, y en 2014 han caído al 28%, nítida tendencia descendente. Al mismo tiempo, la República Popular se ha convertido en la primera potencia comercial del mundo, tanto en importaciones como en exportaciones, y con una relación comercio internacional/PBI que asciende ahora a 75% y la ha transformado en el país más integrado y abierto del proceso de globalización.
Esta disminución de los componentes importados en las ventas externas muestra que China ha modificado su posicionamiento en las cadenas globales de producción, y ha dejado de ocupar el segmento final de ensamblaje del conjunto. Se ha trasladado ahora a la cabeza del sistema a través de nuevas industrias de alta tecnología que la colocan en el eje del proceso global de integración industrial. Casi 40% de las exportaciones chinas son ahora productos (bienes de equipo y de capital) de alta tecnología; y las empresas transnacionales responden por más de 90% de esas ventas externas; y utilizan para ello los 1.400 laboratorios de tecnología avanzada de que disponen en China (serían 4.000 o más en 2030), encabezadas por Microsoft, Cisco, Facebook, entre otros. (Jorge Castro, China, primera potencia comercial, Clarin.com, 28/12/2014).

La caída del comercio internacional en relación al producto revela una nueva fase de la globalización, en la que la inversión es más importante que el comercio, sobre todo si se trata de capitales tecnológicamente intensivos, que modifican el posicionamiento de los países que los reciben en las cadenas globales de producción y en la escala de valor agregado. Proceso que subordina al anterior momento de importación/ ensamble/exportación por uno donde el proceso de agregado de valor trabajo se vuelve estructural. Que indica el proceso estructural de desarrollo de una composición orgánica global en China.
El total de las exportaciones mundiales era 20% del PBI global en 1995, 25% en 2005 y 30% en 2008, pero esta proporción creció en China dos veces más: pasó de 23% a 39%, encabezadas por las de alta tecnología y mayor valor agregado, resultado de la intensificación creciente del capital en su estructura productiva.

Los datos dan cuenta de la existencia de una red global de etn´s, con su composición de 88000 etn´s de primera línea y de otras 660000 etn´s que son proveedoras de bienes y servicios de partes para ensamblar, lo cual nos acerca a observar la composición económico-social de esta clase global. Pero también es importante tener en cuenta a los emergentes Estados y sus Egn´s (empresas grannacionales mixtas) que forman parte de esta primera línea aunque son de distinto carácter, por lo cual se vuelve importante hacer observable sus diferencias.
La “externalización o outsourcing” ha sido una estrategia consciente de los capitalistas, una poderosa arma contra la organización sindical, reduciendo los salarios e intensificando la explotación de los trabajadores en el hogar y ha conducido sobre todo a una enorme expansión en el empleo de los trabajadores de los países de bajos salarios.
Esta es la realidad del capital financiero global, de la globalización financiera, esa que es síntesis del capital industrial que subsume al capital bancario (entre 1890-1910). Además, teniendo presente su doble modo de aparecer, como dominantemente productiva o dominantemente especulativa según el instrumento que prevalece en su proceso de acumulación. Este capital financiero global nos lleva a plantearnos nuevamente los problemas acerca del Valor, el Poder y el Estado, y por consiguiente de la Crisis que genera la lucha entre intereses.

2- Fuerza de Trabajo Global:
Una de las características sorprendentes de la globalización es que una proporción muy grande y creciente de la fuerza de trabajo en muchas cadenas de valor globales se encuentra ahora en las economías en desarrollo o emergentes. El centro de gravedad de la mayor parte de la producción industrial del mundo se ha desplazado del norte al sur de la economía global.
Este desplazamiento solo hace que ahora la proporción de la fuerza de trabajo industrial, y en general, exprese la proporción en que se distribuye la población mundial. Lo cual incluso lleva el centro de gravedad hacia las economías emergentes, el llamado sur global con centro en el Asia-pacifico. Esto solo expresa la globalización de la producción, del proceso de acumulación, de la composición orgánica y de la ley del valor/trabajo.
Dicho desplazamiento puede verse en la distribución del valor agregado INDUSTRIAL mundial. De acuerdo con datos del Banco Mundial mientras en el 2000 China generaba menos del 7% de dicho valor, en 2015 explicaba el 20%. En igual lapso EUA cae del 22% al 15%.

Tal vez la manifestación de estos cambios pueda hacerse más visible con la observación además, de otras variables. Entre las dos décadas que van desde 1980 en adelante, crisis financiera global de 2008 mediante, se han producido cambios estructurales significativos en el mundo. El Ingreso Nacional Bruto medido en términos constantes se eleva a nivel mundial entre 1990 y 2015 en un 66% de acuerdo con datos del Banco Mundial.
En igual período, EUA crece por debajo de la media en un 43%, China crece en un 784% e India un 224%. Pero si hacemos la medición desde 2008, mientras China crece un 70% en términos reales, EUA lo hace en un 5%. El mundo entero crece en ese período un 15%.

Pero es más elocuente aun si miramos la riqueza global creada y sus participaciones. En efecto, medido en términos constantes a precios de 2011 y a paridad de poder adquisitivo, el Ingreso Bruto de todo el mundo pasa de 47 billones de USD a 108 billones de USD entre 1990 y 2015. En 25 años el mundo creció en un 131%. En ese período, EUA creció un 84% mientras que China creció un 968% y mientras que en 1990 China explicaba menos el 3,7% del GNI mundial, en 2015 explicó el 17,2%, siendo el país que más contribuyó en el GNI mundial (Ingreso Nacional Bruto mundial). En efecto, EUA en 1990 explicaba el 20% del PBI mundial, ya en 2015 no llega al 16%. El cuadro da cuenta de las participaciones relativas en el GNI mundial en varios años.

Evidentemente que una de las razones de la magnitud de estos cambios está en la formación bruta de capital fijo. Mientras EUA multiplica entre 1990 y 2015 este indicador por 2, China lo hace por 24. Y mientras la Formación Bruta de Capital Fijo medida en términos constantes a USD de 2010, crece en EUA un 8% entre 2008 y 2015 en China crece un 108%. Esto a la vez tiene relación con el destino, pues, mientras China explicaba en 1990 el 2% del valor agregado industrial mundial, en 2015 ya explica el 20%.
Cuadro: Fuerza de Trabajo Industrial Global distinguido por Economías Centrales (Desarrolladas) y Economías Emergentes.

El momento de torsión es la década de los 70´s en cuanto a las proporciones de trabajadores en países centrales y dependientes. Un momento que daba cuenta de la expansión del Capital Financiero Multinacional, las corporaciones financieras multinacionales con su industrialización, en los países dependientes. A partir de 1980, tendremos la gran crisis que produjo la ofensiva política sobre los trabajadores, sus organizaciones sindicales y los partidos socialdemócratas en los países centrales, de fuerte presencia y vertebrado por el movimiento de trabajadores organizados.
Una década la de los 80, que cierra con la concreción del consenso unipolar financiero de Washington, la caída de la URSS y abre en 1991 con el lanzamiento de la Unión Europea y el ascenso en la órbita de la economía del Capital Financiero Global como nueva forma de capital, con sus redes financieras deslocalizadas en expansión global y disputando el poder a las corporaciones financieras multinacionales y sus países centrales.
Los datos de este cuadro hasta 1990, están el marco de una forma de capital hegemónica y a partir de 1990, inicia su desarrollo y ascenso otra forma de capital, global. Que en su nueva arquitectura productiva tiene la necesidad de acelerar la globalización, la deslocalización global de la composición orgánica del capital. Lo cual será inmediatamente seguido por el desarrollo de una nueva arquitectura política.

En 2010, el 79 por ciento de los trabajadores industriales del mundo vivían en regiones del sur emergente (541 millones), frente al 34 por ciento en 1950 y el 53 por ciento en 1980, y el 21 por ciento del total de trabajadores industriales (145 millones) en 2010 vivían en las periferias de los ex países centrales.
Para los trabajadores de la industria manufacturera, este cambio es aún más dramático. Ahora, el 83 por ciento de la mano de obra del mundo de la manufactura vive y trabaja en las naciones del Sur Global.
La “población económicamente activa” (PEA) del mundo pasó de 1.900 millones en 1980 a 3.100 millones en 2006, lo que representa un aumento del 63%. Casi todo este crecimiento cuantitativo se ha producido en las “naciones emergentes”, que ahora albergan el 84 por ciento de la fuerza de trabajo mundial.
En el mundo del Trabajo, de aproximadamente 2600 millones de trabajadores, son 1.600 millones los que trabajan por salarios (62%), otros mil millones (38%) son pequeños agricultores (que a esta altura son trabajadores de fondos financieros de inversión agraria o simple agricultura familiar de subsistencia) y una multitud de personas que trabajan en el infinitamente abigarrado espacio de los trabajadores de la “Economía informal”.

3- Clase trabajadora global y la dimensión política de lucha de clases
La clase trabajadora global nunca ha sido más numerosa en su participación en la fuerza de trabajo total. Sin embargo, la participación de los salarios en los ingresos internos ha disminuido, tanto en el Sur Global como en el Norte Global.
Según la OIT, desde comienzos de los años noventa, la “cuota de los ingresos internos que se destinan al trabajo disminuyó en (52 países) casi las tres cuartas partes de los 69 países con información disponible”. La disminución es generalmente más pronunciada en los países emergentes y en desarrollo que en los ex países centrales. La disminución de la participación de la mano de obra en las economías emergentes fue muy pronunciada en Asia, en un 20% entre 1994 y 2010.
Además, “el ritmo de la disminución se aceleró a partir de 2006, del estallido de la crisis financiera global. En los últimos años, con una disminución de la cuota salarial de más de 11 puntos porcentuales entre 2002 y 2006.” Esto guarda relación con la profundización de lucha y crisis financiera global, que es el modo que asume la lucha interimperialista financiera

“Los salarios pagados a los trabajadores en el Sur se ven afectados por factores que no tienen relación con la productividad de estos trabajadores en el trabajo, factores que se derivan de condiciones en el mercado de trabajo y, estructuras y relaciones sociales más generales que afectan a la productividad. La reproducción de la fuerza de trabajo, incluida la supresión del libre movimiento internacional del trabajo y la aparición de una vasta población excedente relativa en el Sur Global. Esto produce una gran grieta en el vacilante edificio de la economía dominante” (John Smith, http://www.sinpermiso.info/textos/imperialismo-y-sobre-explotacion. Michael Roberts).

El capitalismo comenzó con la explotación del trabajo a través de la plusvalía absoluta (una jornada de trabajo más extensa) y, por supuesto, incorporando más gente a la fuerza de trabajo. Entonces, cuando el capitalismo se desarrolló, como ya fue demostrado para Gran Bretaña en la obra de Marx, fue el aumento de la plusvalía relativa la que dominó, es decir, la tecnología de ahorro relativo de mano de obra e intensificación del proceso de valorización se introduce para reducir el valor de la fuerza de trabajo en el mismo día laborable por intensificación del ritmo, al mismo tiempo que debilita su organización político gremial para poder imponer una mayor apropiación.

Pero ahora en el siglo XXI, la explotación de los trabajadores del Sur es menos por una expansión de la plusvalía absoluta y relativa, y más para llevar los salarios por debajo del valor de la fuerza de trabajo (super-explotación).

El capital procura acortar la vida útil de la fuerza de tra¬bajo desgastada o más cara por otra nueva y más barata, antes que preocuparse por garantizar la reproducción de la misma durante la vida de los trabajadores y a través de las generaciones. El capital busca acortar la vida útil de los trabajadores, y con ello siempre trata de aumentar su capacidad de reemplazo. La historia del capitalismo muestra cómo en los países centrales descendió la capacidad de re¬emplazo de la fuerza de trabajo (por mayor organización de los trabajadores en lo sindical y político y por la baja en la tasa de natalidad), y cómo alcanza así una mayor seguridad económica y social. Ya no era posible garantizar la reposición de la fuerza de trabajo al agotarse la capacidad de reemplazo por lo cual para el capital se hizo necesaria la reproducción de la fuerza de trabajo durante la vida activa de los trabajadores y entre las generaciones. Sobre esta base se pudo instaurar el reformismo político. El seguro de enfermedad y el seguro de vejez se tornan una necesidad al disminuir la capacidad de reemplazo de la fuerza de trabajo.

La incorporación masiva de fuerza de trabajo femenina se da a posteriori de la incorporación generalizada de la fuerza de trabajo masculina, al tornarse la última menos sustituible y por ende más costosa. Luego se exporta esta emancipación de la mujer a los países emergentes (1980) a fin de abaratar aún más la fuerza de trabajo al incrementar la oferta femenina a salarios aún más bajos. La posterior universalización de la incorporación de la fuerza de trabajo femenina en los países centrales hace disminuir su capacidad de reemplazo, con el consecuen¬te aumento de su costo.

Vemos luego que con la universali¬zación del trabajo femenino, el número medio de hijos por mujer disminuye por debajo de la capacidad de re¬emplazo generacional. Entonces, en los países centrales el capital recurre a la inmigración como último recurso para garantizar una capacidad mínima de reemplazo generacio¬nal, y con ello, en última instancia, la de la de fuerza de trabajo para el capital.
En la era de la globalización el capital recurre a inmigrantes y/o el capital emi¬gra –deslocalización global- hacia los países de mayor capacidad de reemplazo y así evade la necesidad de garantizar la reproducción de la misma, llevando la sobreexplotación a escala cada vez más global. Es más, al ver el aumento en el costo de la mano de obra y la consecuente baja en la tasa de beneficio, el capital huye incluso de la economía real, fugándose al ám¬bito especulativo, o también se mantiene en la economía real, combinándose con la economía ficticia-especulativa, y desdobla su estructura real entre la plataforma formal de ensamble (10%) y la red de proveedores informales, hiperespecializados y flexibles (90%). Con ello procura sostener la acumula¬ción sin tener que contratar fuerza de trabajo alguna o contratarla de modo informal abaratándola. De este modo, el capital fomentó la actual crisis financiera global.

La crisis mundial que implica, que se genera una inseguridad económica y social cada vez más globalizada, sin vida digna, y esta vez incluso en los propios países centrales, donde la capacidad de reemplazo sustituye a la necesidad de la reproducción misma de la fuerza de trabajo. La sobreexplotación se mundializa con el proceso de globalización.

Los tres modos de explotación de los trabajadores están operando y consideran algunos que es la Superexplotación el más significativo en el sur global. El capital global imperialista considera que éste, la Superexplotación es el modo a usar cuando se puede imponer. La globalización de la economía y el capital permiten producir en cualquier país con la misma composición orgánica y en condiciones locales socio institucionales muy diferentes.

Los países donde la presencia del capital es reciente, son débiles las organizaciones sindicales y políticas que defienden y representan al trabajo, y por lo tanto en la estructura institucional jurídica que legaliza sus derechos. Incluso la situación ha permitido que hayan sido arrasados las organizaciones sindicales y los derechos conquistados.
Esto crea condiciones para que el capital financiero global aumente su presencia en el sur global, lo cual fortalece su posición y deja libre el camino para que sean ahora los trabajadores del norte global los que vean arrasadas sus organizaciones sindicales, políticas y derechos. Con la correspondiente reducción de la participación del salario en la riqueza social producida. Salarios formales, informales o incluso sociales de la economía popular.

Tenemos una nueva realidad global en el modo de explotación de la fuerza de trabajo global. Una realidad que desde la década de los 80 viene imponiéndose, esta es la de la forma de organización en red de proveedores de bienes y servicios a las ETN´s. También denominada externalización del trabajador, tercerización, outsourcing, deslocalización globalizada. Que implica que la red financiera global se compone de una plataforma global doble de ensamble de bienes y servicios y una red global de trabajadores/proveedores en su mayoría altamente reemplazables.

Esta plataforma global ensambla en múltiples países los componentes y partes, bienes y servicios que provee la red global de proveedores. Esta relación social de producción está conformada por los trabajadores que trabajan en las plataformas de ensamble, también por los trabajadores que trabajan en las unidades proveedoras de bienes y servicios, y la red de proveedores que proveen a las líneas más importantes de proveedores (Benjamin Coriat sostiene que Toyota considera que en las primeras cuatro, de catorce líneas de proveedores, se encuentra la red próxima y central de proveedores donde Toyota no puede no tener acciones controlantes).

La estructura financiera-industrial global tendió a ser y ya es global, por lo tanto la composición orgánica. También la red de proveedores locales tiende a ser homogenizada localmente según lo requiere la doble plataforma financiera productiva global. Es por ello que se habla del par Global/Local o el anglicismo Glocal. Pero lo local es nacional en cuanto a los problemas sociales de empobrecimiento, pérdida de poder adquisitivo del salario, reducción de las prestaciones de la salud, la vejez, la niñez, la educación, etc. que el capital financiero crea al lograr la capacidad generalizada de reemplazo de la fuerza de trabajo por encima de la reproducción de la misma.

La fuerza de trabajo se reproduce para el capital a pesar de no poder reproducirse para sí misma. Por la misma capacidad de reemplazo el capital se ocupa primero, de destruir la organización sindical, los partidos políticos poli-clasistas y el Estado-practico-nacional, para imponerse como hegemónico, para luego poder imponer a los trabajadores y pequeños empresarios la misma condición de mayor exclusión y por ende de mayor capacidad de reemplazo. Lo local es fijo y rígido según necesita lo global, mientras lo global en la doble plataforma de ensamble es móvil, dinámico y flexible.

Este Capital Financiero Global crea una situación en todos los países donde las autoridades políticas nacionales/locales parecen solo poder administrar las políticas globales en lo Local o expresar lo nacional/local ante los CEO´s Globales. Esta fue la situación social y política hasta que los actores estratégicos universales insurgierón en 2013/2014. En medio de la grieta que crea la lucha y crisis del enfrentamiento entre el Capital Financiero Global, que ya es dominante en lo económico y por ello avanzaba sobre lo político y político estratégico, y el Capital Financiero Multinacional continental, que se retrasa en lo económico y puja por no ceder en lo político y en lo político estratégico.

4- La Superexplotación en las EC y en las EE.

En el desarrollo del capitalismo del siglo XIX, de la centuria de 1800, en las Metrópolis (luego Países Centrales) la acumulación ampliada no solo se llevaba adelante (realizaba) por la apropiación de un plus-trabajo absoluto y relativo, sino que aún continuaba la súper-explotación propia de la acumulación originaria en las colonias (bajo formas de esclavitud como en las distintas minas de Latinoamérica) y también en el sur de la misma metrópoli (véase Engels sobre La condición de la clase trabajadora en Inglaterra).

Hoy la súper-explotación es también visible en las economías del norte global. Los contratos de “hora cero”, en los que los trabajadores están a la escucha de los empleadores a toda hora por un salario mínimo, ahora afectan a dos millones de trabajadores en Gran Bretaña. En todo el sur de Europa, donde las tasas de desempleo juvenil se sitúan en torno al 40-50%, los jóvenes se ven obligados a vivir con sus padres y ganan cantidades lamentables en puestos de trabajo minoristas y de ocio de bajos salarios. Luego amenaza con el colapso del sistema de pensiones y regresamos así a la situación de la clase trabajadora en Inglaterra en el siglo XIX.

Y los datos muestran que la pobreza ha aumentado para el 10% inferior de los hogares desde los años 80 en el Norte Global (incluyendo los EE.UU.). Y el otro lado de la moneda es que, junto con la súper-explotación, también se explota a los trabajadores del Sur a través de la plusvalía absoluta y con la última tecnología para ahorrar mano de obra (plusvalía relativa), como lo fue en el desarrollo del capitalismo industrial en el siglo XIX.

Un tercio de los adultos estadounidenses que viven en la pobreza están trabajando, pero no ganan lo suficiente para mantenerse a sí mismos y a sus familias, es decir no pueden reproducir su fuerza de trabajo aunque la misma se reproduce para el capital reemplazándola constantemente. Una cuarta parte de los empleos en los EE.UU. pagan por debajo de la línea de pobreza federal para una familia de cuatro (USD 23.050). No sólo son muchos puestos de trabajo de bajos salarios, también son temporales e inseguros. En los últimos tres años, la industria de empleos temporales agregó más trabajos en los EE.UU. que cualquier otro. El empleo temporal se disparó de 185.000 temporadas al día en 1970 a más de 400.000 en 1980 - el mismo número empleado cada año en 1963. En el auge económico de los años noventa, el empleo temporal creció de menos de 1 millón de trabajadores por día a casi 3 millones en 2000, cifra por demás clara del aumento considerable en la capacidad de reemplazo de la fuerza de trabajo.

El trabajo contractual, incierto y temporal con bajos salarios, se ha convertido en la norma para millones en muchas economías capitalistas modernas, por supuesto esto fue la norma en los primeros días del capitalismo industrial del siglo XIX. La «edad de oro» del «pleno empleo» en los años cincuenta y sesenta fue breve. (Erin Hatton, profesora asistente de sociología en la Universidad Estatal de Nueva York, Buffalo acaba de publicar un libro, The Temp Economy: De Kelly Girls a Permatemps en la América de la posguerra).

Foxconn, la compañía con origen en Taiwán de productos electrónicos, puede súper-explotar su fuerza de trabajo, pero también emplea la última tecnología. Esta es una característica del desarrollo combinado y desigual del capitalismo en la época imperialista.

Es importante observar como la compleja realidad de explotación de plus-trabajo por el capital se ha generalizado, siguiendo la forma de Capital Financiero Global dominante; deberíamos decir: se ha globalizado. Pero esta realidad general no debe impedirnos observar las diferentes realidades particulares y específicas de la situación de los trabajadores en lo Local/Nacional.

Recordemos de qué modo incluso los hechos del 2008, han acelerado los procesos por los cuales se globaliza la situación de empobrecimiento y explotación de los trabajadores en los ex países centrales a la vez que se potencia la deslocalización del trabajo hacia el sur global. La gran crisis global que vivimos desde 2008, es expresión de esta situación de profundo enfrentamiento entre la forma de Capital Financiero Global que avanza y la forma que se retrasa.

Pero esta gran crisis estructural (como la de 1929) también se expresa en la batalla del capital contra el trabajo, contra los trabajadores y sus organizaciones sindicales y políticas en cada uno de los países del mundo rediseñando lo nacional en términos de la concepción Local, al modo globalista. La crisis nos introduce en una realidad, que implica que la confrontación de dos formas de capital aún no ha definido un ganador y, también una realidad donde emergen actores multipolares, cuyo punto de apoyo es un capital social de Estado. Creando una situación donde son ahora cuatro los esquemas, no solo los dos basados en el capitalismo financiero, los que disputan poder.

5. Crisis
En el gran debate que se ha producido sobre las causas de la crisis de 2008, que viene a profundizar la de 1999/2001, es central debatir la idea de que “la crisis financiera mundial y la Gran Recesión son de origen financiero”. Reducir la consideración de las causas de la crisis financiera global básicamente al plano financiero, desplaza el debate al plano económico financiero ocultando la dimensión de la lucha de poder, la lucha entre capitales financieros, lucha interimperialista, entre una forma de capital financiero que se retrasa y otra que no solo avanza sino que asciende a dominante e incluso plantea las cuestiones de la hegemonía global. Pero también el hecho de desplazar y ocultar, nos lleva a no observar los nuevos esquemas de poder, ni unipolares ni financieros, que insurgen como alternativas, los universalismos multipolares.
Cuadro: La tasa de ganancia en la Economías Centrales del G7 y en las Economías Emergentes del BRICS (%)

Como sostiene John Smith (en “El imperialismo en el siglo XXI: La globalización, la sobreexplotación, y la crisis final del Capitalismo”) el capital financiero de país central, el Norte, restableció gran parte de la caída de su rentabilidad sufrida en los años setenta a raíz de la súper-explotación del Sur: “la plusvalía extraída de estas nuevas legiones de trabajadores mal pagados ayudó a sacar al sistema capitalista del agujero en el que cayó en los años 70″. En el camino también hubo cambios y transformaciones, debió dejar de ser corporación multinacional de país central y transformarse en red global de cities financieras y transformar la corporación multinacional en global y lo nacional en Local. Pero en este proceso sólo una fracción logró avanzar y dar el salto a la forma de Capital Financiero Global en red, mientras la otra no y permanece, retrasándose, en la realización de un proceso de acumulación ampliada, pero en lucha con aquella que sí avanza y se transforma.

Un hecho se nos impone crudamente a partir de la crisis de 2008: el aumento de la deuda, de una deuda compuesta esencialmente de emisión de dólares por la Reserva Federal sin respaldo en la economía real.
El aumento de la deuda tiene dos grandes momentos, el primero permitiendo el desarrollo global del capital a partir de la relación país-nación dependiente deudor /versus/ país central acreedor, que va transformándose en países naciones deudores /versus/ redes financieras globales acreedoras. Donde el acreedor es la gran banca en tanto que unidad administrativa practica de lo global.

El segundo momento, el de la crisis financiera, luego económica y política y hoy geoestratégica, donde la deuda que ha pasado de una relación Economía real/Economía ficticia de 1-a-3 en 2008, a una realidad hoy de 1-a-20 a partir de la política de la Reserva Federal de emisión flexible sin respaldo (EQ). Está operando de modo que garantiza una carpa global de ingresos artificiales-ficticios en una economía mundial paralizada, hasta que la lucha inter imperialista financiera defina un ganador y particularmente para favorecer que el ganador sea el Capital Financiero Global.

Pero el endeudamiento por emisión por la Reserva Federal de dólares sin respaldo, y luego de todos los bancos centrales, ha generado una realidad donde la profundidad de la crisis impacta sobre las monedas de referencia internacional. Impacta sobre el dólar estadounidense como moneda de referencia internacional y reserva, ya que no tiene modo de respaldarse con oro y tampoco con unas fuerzas militares muy bien pertrechadas y nada-agotadas como las existentes en 1944/45 en Bretton Woods, frente a un mundo que si estaba agotado y diezmado por la segunda guerra mundial.

Ahora, el agotamiento y la extenuación suceden dentro de los EE.UU., como bien lo grafica el triunfo electoral de Trump. Al decir de Smith, “el endeudamiento exponencialmente creciente logró contener la crisis de sobreproducción (rentabilidad), pero ha llevado al sistema financiero global al punto de colapsar”. Algo que observamos nítidamente cuando la Reserva Federal, por intermedio de Ben Bernanke en junio de 2013, anuncio la elevación de la tasa de interés del 0,25% al 2,5% produciendo una corrida financiera global que fue base del primer golpe de Estado financiero global, no muy abordado para explicar la crisis actual en América latina.

Puede que haya más espacio para que el imperialismo explote a los trabajadores globalmente y, por tanto, contrarreste la caída de la tasa de Ganancia. Todavía hay ejércitos de reserva de mano de obra procedentes de zonas rurales y de las zonas urbanas marginales de muchos países para incorporarse a la producción mundializada de productos básicos (y sí, a menudo con salarios por debajo de la capacidad de reproducir la fuerza de trabajo de los propios trabajadores y sus familias).
Pero hay límites a la capacidad del imperialismo para elevar la tasa de explotación indefinidamente, y no menos importante, es la lucha de esta nueva y muy heterogénea clase trabajadora floreciente, diversa, flexible, en el Sur (y también en el Norte). Si se confirma que ya el 62% de la PEA global es fuerza de trabajo asalariada es importante saber que, con el 70% de asalariados el capital se enfrenta nuevamente a la dificultad del reemplazo de la fuerza de trabajo.

Floreciendo porque crece, diversa porque se alimenta de nuevas realidades que hacen a su condición de trabajo y delimitan su situación social dependiente, y flexible porque estos trabajadores se forman culturalmente por una realidad practica acostumbrándolos a la polifuncionalidad laboral y a la situación social de combinar ingresos formales, informales y de economía popular de supervivencia, e incluso manteniendo por lo menos la característica de revestir más de una condición y en un núcleo familiar también flexible en fuentes de ingresos y obligado a producir ingresos para componer el poder adquisitivo del trabajador como familia, pueblo y nación. En pocas palabras un retorno a la situación de la clase obrera en Inglaterra en el siglo XIX pero esta vez a escala mundial, radicalizando las luchas sin aires de reformismo.

La ley de la tendencia decreciente de la tasa de Ganancia no podrá ser contrarrestada indefinidamente, incluso con la súper-explotación flexible. La ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia y, la organización y lucha internacional de los trabajadores son hoy y siempre los talones de Aquiles del imperialismo.

El movimiento de trabajadores mundial-universal en cada nación, desarrolla experiencias de organización que cada vez más tienen en cuenta la realidad, donde el trabajo, como en el caso concreto de Argentina en 2016, un 33% es formal (en relación de dependencia con el capital, pymes y el Estado), en un 37% es informal (en relación de dependencia con el capital, pymes y el Estado) y el otro 30% es parte de la economía popular de subsistencia (en relación de dependencia con el estado). Son datos específicos del caso argentino, a los cuales se les agrega la realidad de los productores directos que se encuentran en reproducción simple e híper especializados en el bien o servicio, que trabajan y son dueños de sus medios de trabajo, tanto en la industria como en el agro, el comercio, la construcción, el transporte, etc.
Desarrollan organización económico-gremial y político-gremial copiando la geografía histórica de la experiencia sindical. De la cual la mayoría proviene o tiene experiencia de haber sido parte aunque mas no sea acompañando. Por ello se empieza a hablar y luchar, proponer e imponer, diseñar y armar para lograr la legislación de la emergencia social que legaliza las paritarias sociales y el consejo social, teniendo como contraparte al gobierno como la patronal. Como si fuesen empleados del Estado, como si el Estado fuese responsable del garantizar el trabajo y la vida a su pueblo y nación. Justo cuando el Capital Financiero Global avanza en sentido global situándose más allá del trabajo, de lo nacional, del pueblo que sigue existiendo aún como Estado, el Trabajo se reafirma universalmente como nación, como pueblo y como trabajadores en relación al Capital y al Estado.

Porque para el 33% de los trabajadores/as de la economía popular y, para la familia de los trabajadores informales y formales, el ingreso social complementario (que toma forma de planes sociales desde la política de gobierno) es ya una parte sustancial de su ingreso familiar. Para ello, legitimar el derecho al ingreso social complementario, ser reconocidos como trabajadores de la economía popular y no pobres con subsidios, y legalizar las instituciones sociales de los trabajadores de la economía popular les permite institucionalizar sus organizaciones populares como organizaciones gremiales de trabajadores, con derecho a ser parte en las confederaciones de trabajadores nacional.
Esta lucha político cultural e ideológica, es también una lucha política y gremial que le permite a la heterogénea y diversa clase trabajadora en su conjunto, romper la situación de fragmentación, que el capital financiero global le ha impuesto como indicador de su debilidad frente al capital global, y a partir de la unidad en esta nueva heterogeneidad, diversidad de condiciones y situación de clase, que es también de Pueblo y de Nación, recomponer las condiciones que hacen al desarrollo de sus organizaciones, de sus ingresos y de su poder.

Bibliografía:
- Wim Dierckxsens/Walter Formento. Geopolítica de la crisis económica mundial. Globalismo vs Universalismo, Ed FABRO. Año 2016.
- Wim Dierckxsens. Población, Fuerza de trabajo y Rebelión en el Siglo XXI, Ed. Desde Abajo. 2011.
- Wim Dierckxsens. Los límites de un capitalismo sin ciudadanía: hacia una mundialización sin neoliberalismo, DEI, 1998.
- Walter Formento/ Gabriel Merino. Crisis Financiera Global. Ed Continente, 2011.
- Jorge Castro, El desarrollismo del Siglo XXI. Ed Pluma digital. 2013.
- John Smith, Imperialism in the Twenty-First Century: Globalization, Super-Exploitation, and Capitalism’s Final Crisis. 2016. The Monthly Review Press.
- Michael Roberts, Imperialism and super exploitation, A review of Imperialism in the 21st century by John Smith, published by the Monthly Review Press.
- Shaxson, Nicholas, Las islas del tesoro. Los paraísos fiscales y los hombres que se robaron el mundo. Fondo de cultura económica (fce), 2014.
- Erin Hatton, Universidad Estatal de Nueva York, Buffalo. The Temp Economy: De Kelly Girls a Permatemps en la América de la posguerra.
- El laberinto de la evasión fiscal. Agosto de 2016. América en Movimiento. Latindadd-Alai. Rodolfo Bejarano y otros.