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Fin del Unipolarismo Occidental Fin del G7, fin de la OTAN

Ante la ruptura del acuerdo con Irán por EUA, los miembros de la Organización para la Cooperación de Shanghái (OCS) consideraron inmediatamente otorgar la membrecía a Irán que hasta la fecha participaba como país observador y que recibió para ello, el 10 de junio, el pleno apoyo de China y Rusia. Lo anterior fue una demostración de apoyo total a Irán (y con ello a su acuerdo nuclear) lo que constituye un reto ante EUA para ver hasta donde se atreve o podrá incluso aplicar sus sanciones. Las polítcas de Trump conllevan a la desintegración de los unipolarismos y primero que nada del globalismo unipolar y con ello abre el camino para que gane terreno el multipolarismo. Las organizaciones internacionales unipolares del pasado se debilitan y ya no hay nada para reemplazarlas, al menos no en Occidente. Simbólico para ello es el G7 que Donald Trump acaba de hundir. Trump quiere deshacerse de la OTAN y Europa anhela una Defensa Europea. Trump exige que los europeos participen más en su defensa propia. De manera individual países como Alemania, Francia, Italia, Austria, Hungría, Grecia, etc. han tratado de acercarse a Rusia pero tan pronto como se reúnen, la regla inviolable de la “defensa de la integridad territorial de Ucrania” impide todo progreso. Es la OTAN que continúa obstruyendo el camino independiente de Europa pero hasta cuando?



Fin del Unipolarismo Occidental
Fin del G7, fin de la OTAN

Wim Dierckxsens y Walter Formento

Desde el fin de la guerra fría, con la ´caída´ de la URSS entre1991, la política de decisiones unilaterales (sin consultar ni consensuar con RU, Alemania, Francia) del unipolarismo financiero continental de Washington ha sido la regla y las ´sanciones´ han sido parte integral de la política exterior de EUA, impuestas incluso a pesar del Consejo de Seguridad de la ONU, en lugar de la diplomacia que fue la regla entre el fin de la guerra de Vietnam (1973) y los últimos años anteriores a 1991. Ejemplos claros de ello son las sanciones a Rusia, Irán, Yugoslavia, Corea del Norte y Venezuela.

El acuerdo nuclear con Irán firmado en julio de 2015 por EUA (Obama), China, Francia, Inglaterra, Rusia y Alemania, llamado Irán y el 5+1, fue ´roto´ unilateralmente en mayo de 2018 por EUA (Trump). El presidente de China criticó la “decisión unilateral” de EUA y señaló que su gobierno trabajará con Rusia para preservar el acuerdo nuclear. Ante la ruptura del acuerdo con Irán de Trump, los miembros de la Organización para la Cooperación de Shanghái (OCS) consideraron inmediatamente otorgar la membrecía a Irán, que hasta la fecha participaba como país observador, y que recibió para ello, el 10 de junio de 2018, el pleno apoyo de China y Rusia. Lo cual fue una demostración de apoyo total a Irán (y con ello al acuerdo de uso “exclusivamente pacífico” de la energía nuclear firmado en 2015) lo que constituye un desafío a EUA, para medir hasta donde avanzara para aplicar sus sanciones. Trump incluso amenazó a los ´socios´ europeos de aplicarles sanciones sino lo siguen, tras retirarse del acuerdo.

Trump con ello tal vez, vuelve a poner a Alemania, RU y Francia ante la opción de tener que avanzar con estrategias propias, rompiendo su anterior política subordinada a EUA por lo menos desde los ´acuerdos/imposiciones´ de Bretton Woods, pos-segunda guerra mundial. Amenazas que, llamativamente, no son seguidas de medidas concretas que afecten a los amenazados. Amenazas que sí distraen la atención pública en los Mass-Media y en las redes sociales de comunicación, pero que no tienen su correlato en acciones concretas que afecten a los amenazados sino más bien a las instituciones y acuerdos pro-globalistas como la comisión de DDHH de la ONU, la OTAN, el acuerdo TPP/TIPP/TISA y TLCAN, el Acuerdo de Paris, el financiamiento de paramilitarismo tipo EI-ISIS en Siria.

Los países de la Unión Europea se han comportado como ´vasallos´, hasta la reunión para tratar el Acuerdo de Paris y la de la OTAN en junio 2017, pero ahora han empezado a realizar movidas que ya no están subordinadas ni coordinadas con EUA, como si lo fueron hasta Obama.
La pregunta que nos hacemos es, si al haber desarrollado ya grandes inversiones en Irán, consideran que la situación estratégica ahora permite afirmar sus decisiones, avanzar y no retirarse del acuerdo firmado. Líderes y funcionarios de la Unión Europea afirman que es hora que Europa no represente más los intereses de Washington, sino que luche por sus propios intereses. Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea (gobierno de la UE), afirmó en este contexto que es hora de parar los ataques a Rusia y que Europa debe considerar reconectarse con este país.

Ahora, cuando vemos la dinámica de las cosas que suceden en países próximos de Europa. Turquía es quien sigue en la lista para recibir sanciones. La lira y la deuda de Turquía están bajo una presión extrema, mientras que el presidente Erdogan, quien siempre mantuvo una alineamiento estricto, ahora desafía la política exterior de la OTAN y los ´Estados Unidos´ sobre Siria, Israel e Irán. La administración Trump ordenó a Turquía, aún miembro de la OTAN, no comprar sistemas de armas rusos, pero Turquía, al igual que la India, rechazaron la interferencia de Washington en sus asuntos internos y ambos países siguieron adelante con las compras. Nuevamente Trump hace una amenaza, que los amenazados interpretan que hay condiciones internacionales como para seguir adelante.

Irak enfrento decididamente la intervención de los EUA. Irán está ganando apoyo públicamente para seguir los mismos pasos. Rusia ha asumido la posición de amigo de ´todos´ haciendo tratos y honrándolos sin siquiera disparar un solo tiro e incluso sin lanzar una amenaza. Rusia y un conjunto de otros países del mundo están cada vez más ´impulsados´ a coordinar ataques contra la interferencia de los mercados financieros globales. Todo esto tiene relación con el apoyo económico-financiero tácito de China a estas naciones, que actualmente están siendo atacadas a través de sanciones económicas y manipulaciones financieras, por los mercados financieros en una ´aparente´ guerra financiera global. El objetivo es terminar de construir una situación y espacio de coordinación internacional, donde el Occidente financiero unipolar globalista ya no pueda intimidar ni imponer a nadie sus sanciones.

A medida que estos países resistan el peor de estos ataques financieros, a medida que se desvanezcan a corto plazo las crisis, dichos mercados financieros no tendrán de otro escenario que ´adaptarse´ a la realidad de un mundo multipolar de reglas de juego de poder: económico, político y de valores ideológico-culturales. Con la política de Trump, son cada vez más claros los indicios de que Washington, e incluso Londres, están aislándose a sí mismos por la dinámica propia de la lucha inter-financiera transnacional, con lo que ´coopera´ de hecho, aunque pueda no ser su interés, que la propuesta multipolar de relaciones internacionales avance y que el mundo unipolar financiero pierda terreno.
Para conservar el acuerdo nuclear con Irán y evitar que las eventuales sanciones le afecten, la Unión Europea (UE) ha de resolver los obstáculos bancarios y financieros para que ni Irán ni ellos sufran las consecuencias de las sanciones que consisten en congelar cuentas bancarias en EUA y/o bloquear giros internacionales a través de SWIFT . El legítimo comercio e inversión en Irán, y otros países afectados por las sanciones norteamericanas, necesitan socios bancarios y modelos financieros que funcionen a pesar de las sanciones.

El surgimiento de un sistema multipolar de pagos internacionales con multidivisa o multiactivos tomará un tiempo en imponerse, no como iniciativa europea sino por iniciativa de la Nueva Formación Social Emergente liderada por China-Brics, a partir del petro-yuan-oro. Que no tiene por objetivo provocar el colapso del dólar y el sistema de pagos internacional, sino un mundo multipolar basado en un Sistema Monetario Multipolar respaldado en oro y que apuntale a un proyecto de redistribución más igualitaria de la riqueza global .

Para lograrlo China tiene el objetivo a reducir gradualmente el poder construido a partir del señoreaje del dólar como moneda internacional de referencia desde 1944. De manera de poder reducir el margen de maniobra de la política económica del unipolarismo financiero transnacional ´Occidental´. Los mercados emergentes afectados por sanciones y con dificultades de crédito, como es el caso hoy de Venezuela en América Latina, abrazan contratos en petro-yuan (incluso en cripto-moneda) para así lograr mayor soberanía y seguridad, para no sufrir las manipulaciones financieras que despliega el unipolarismo financiero.

En unipolarismo con centro en Washington también ha amenazado con castigar mediante sanciones a su ´aliado´ Alemán, si las empresas de esta nación continúan participando en la construcción del gasoducto desde Rusia hacia su país y otras naciones europeas por el Mar Báltico (Northstream 2) para poder proveer de gas a Europa, haciendo un By-pass a los gasoductos que pasan por Ucrania.
Cuando Trump rompió el acuerdo con Irán, Merkel afirmo que Alemania debe tomar el futuro en sus propias manos. El 82% de los alemanes están de acuerdo con su canciller, cuando afirma que EUA no es un socio de fiar, según está reflejado en una encuesta reciente. La guerra económica con la que Trump amenaza a sus ´socios´ europeos puede obligar o impulsar, más temprano que tarde, a la Unión Europea –UE-, y a Europa en general, a asumir posiciones políticas cada vez más soberanas respecto del unipolarismo financiero angloamericano y más amistosas hacia Rusia, es decir, una UE que toma la decisión de acercarse más hacia la opción multipolar de mundo.

Trump no solo ha planteado una guerra comercial con la UE, sino que su administración está confrontando de modo principal y de manera frontal contra el globalismo unipolar financiero. El motivo es que el déficit comercial extremadamente grave de los Estados Unidos se debe en primer lugar a la globalización de las empresas transnacionales que implica directamente, a la economía neoliberal y a los bancos de inversión de Nueva York. El déficit comercial de los Estados Unidos con China tiene su origen en la deslocalización de las transnacionales norteamericanas, de capital y empleos estadounidenses. La producción deslocalizada de las transnacionales norteamericanas hacia el Asia pacifico, que luego exportan a EUA, es la causa más directa de los déficits comerciales estadounidenses en general, donde el mayor déficit comercial lo tiene especificamente con China.

Con la globalización del capital, el capitalismo quedó con un horizonte de corto plazo y la clave de esto es que ya se ha llegado la situación donde en la que los altos ejecutivos ´destruyen´ las compañías al endeudarlas para recomprar las acciones de la propia compañía después, porque aumenta el precio de las acciones y maximiza sus “bonificaciones de rendimiento” personal. Este saqueo de los CEO´s es en lo hechos, la última forma de mantener el sistema de acumulación de capital a flote, un sistema ficticio de acumulación que se apoya en una burbuja financiera que se infla a partir de Dinero-Emitido-de-Nada, sin-respaldo-en-la-economía-real. La dominación por el uso de la fuerza militar, más las maniobras de corrupción y fraude, se convierte en el único medio de supervivencia en el corto plazo, aunque no implique poder salir de la crisis, la cual más bien tiende a profundizarse de modo estructural.
Ahora, además, Trump ha comenzado lo que se describe como una “guerra comercial” de aranceles con otros países y primero que nadie contra China. Pero, bien observado, el gobierno de Trump no está tanto en guerra comercial con China ni con otros países, sino que está básicamente en guerra contra las transnacionales estadounidenses que deslocalizarón y trasladaron su producción e inversiones al Asia pacifico principalmente y al mundo emergente en general, abandonando a los EUA, con los grandes bancos de inversión de Nueva York a la cabeza, promoviendo e impulsando este movimiento. Los nuevos aranceles propuestos no buscan afectar las exportaciones propiamente chinas, sino que tienen como prioridad afectar la producción des-localizada de las corporaciones estadounidenses para obligarlas a relocalizar sus plantas industriales en EUA. No solo a las que se deslocalizaron a China y el Asia pacifico sino también en México y Canada.

La política de Trump es hacer regresar la producción des-localizada y golpear duramente con gravámenes o aranceles a aquellas empresas que producen para el mercado estadounidense desde el mercado global. El proteccionismo propuesto por Trump, podría obtener logros en el corto plazo, pero las respuestas de los otros países no se hacen esperar. Cuanto más generalizado se haga el proteccionismo más rápidamente una crisis mundial con bancarrotas de empresas transnacionales y grandes bancos se desarrollara. La reducción del poder unipolar del globalismo según Trump, y no se equivoca en esto, es un requisito primordial para la resurrección y resurgimiento de la fortaleza de la economía real estadounidense que no se lograra solo con el proteccionismo, aunque aparece generando las expectativas necesarias en el corto plazo. La administración Trump tiene además como alternativa revisar a fondo la Ley Antimonopolio de Sherman, a fin de lograr con ello desmembrar a los monopolios y los bancos de inversión demasiado grandes para quebrar. Lo anterior resultaría también en una fuerte crisis y bancarrotas, y sobre todo de aquellos bancos y empresas comprometidas con el globalismo, como lo hemos observado ya en la crisis de 2008.

Las políticas de Trump conllevan al debilitamiento de los unipolarismos y principalmente al unipolarismo globalista, y con ello abrir el camino para un ´renacer´ del nacionalismo industrialista anti-globalista en EUA, que por otro lado, indirectamente favorece para que gane terreno el multipolarismo. Por ello, las organizaciones internacionales unipolares del pasado (G7, OTAN, Consejo de Seguridad, etc.) se debilitan y ya no hay nada con que reemplazarlas desde sí mismas, al menos no desde el Occidente unipolar. Símbolo de ello fue la “Cumbre” del G7 que Donald Trump acaba de hundir en la confusión, la impotencia y con diferencias insalvables. Actualmente de las 7 potencias mundiales medidas por el PNB (Producto Bruto Nacional), China, EUA, India, Japón, Alemania, Rusia e Indonesia, 4 no son miembros del G7. Trump hizo a la vez acertados y disruptivos comentarios con respecto a la necesaria presencia de Rusia en un club como el G7 para dirigir el mundo. Esto fue seguido de los comentarios del ministro ruso de Asuntos Exteriores, Lavrov, sobre el hecho de que Rusia no estaba pensando en volver al G7, ya que la Organización de Shanghai (OSC) ampliado hacia los BRICS (una construcción multipolar) ya la ha reemplazado, en tanto es un espacio superador y que tiene la iniciativa económica internacional al poner en practica proyectos económicos que impactan positivamente en lo cotidiano de los Pueblos a escala mundial, lo cual pone de manifiesto que el G7 es una organización que ya no sintetiza ni a la economía mundial ni a la política mundial.

La OTAN, que responde a intereses globalistas hoy y, por lo tanto, también en clara situación repliegue, sigue aun desplegando un sinnúmero de amenazas impotentes tanto en Venezuela y su proyección hacia la Unasur/Celac (Brasil, Argentina, etc.); en Ucrania y su proyección hacia la Unión Euro Asiática; como en Siria y su proyección hacia en oriente medio ampliado (Irán, Irak, Turquía, Egipto, etc.), pero todas con el gran objetivo principal de cortar el despliegue de la iniciativa estratégica multipolar de Nueva Ruta de la Seda (OBOR o BRI).

Trump ya ha desplegado iniciativas (desfinanciamiento directo, potenciación del pentágono, presión para que Europa se haga cargo, salida del Acuerdo de Paris, golpe al G7, etc.) para debilitar cada vez más y desarticular la OTAN; y Alemania en línea con esto plantea la necesidad y avanza cuidadosamente en la iniciativa de una Defensa Europea. Trump refuerza y ´exige´ que los europeos participen más en su propia defensa y, por otro lado, de manera individual tanto Alemania, Francia, Italia, Austria, Hungría, como Grecia han tratado de acercarse a Rusia; pero tan pronto como se reúnen, reemerge la ´vieja´ consigna básica de la OTAN de la “defensa de la integridad territorial de Ucrania”, que bloquea todo avance y progreso. Es importante tener presente que, la OTAN Globalista tiene aún poder, menguado pero suficiente, para continuar obstruyendo el de desarrollo de iniciativas políticas para el desarrollo soberano e independiente de la UE y les continúa exigiendo un perjudicial compromiso de confrontación contra Rusia y ahora Irán. Teniendo en cuenta que la Defensa Europea está en sus inicios, ciertos países del este de la UE empiezan a considerar la posibilidad de cambiar de ´paraguas´. Entre estos países se encuentran Italia, Austria, Hungría y Grecia. Los encuentros entre Putin y Van Der Bellen en Viena, el 6 de junio, y el de Putin con el presidente búlgaro, evocan vínculos “estratégicos”, aunque por el momento sean solo energéticos.

Al mismo tiempo que el unipolarismo financiero está mostrando crisis que son síntomas de desintegración, florecen contradictoriamente estrategias de paz por todas partes, más que amenazas de guerra. En ello China y Rusia tiene un claro protagonismo y particularmente a partir de la iniciativa del proyecto multipolar de Nueva Ruta de la Seda (BRI), de nueva arquitectura multipolar financiera, comercial e industrial.

Al considerar que su estrategia global de multipolaridad estaba siendo puesta en peligro por provocaciones que, partiendo de la OTAN, tomaban forma de aumento en las tensiones entre Corea del Norte, Corea del Sur y EUA. Lo cual conllevaba a legitimar una militarización de la región del mar meridional circundante de la península de Corea; tal vez también legitimada por la imprudencia de Kim, al participar en tantas pruebas nucleares y de misiles. Corea del Norte y Corea del Sur fueron acompañados a decidir entablar conversaciones de desnuclearización sin precedentes con Estados Unidos. Lo cual fue claramente iniciativa de China y Rusia en defensa propia y de su proyecto multipolar, de la que no estuvo ausente incluso Japón.

Para que Corea del Norte logre el éxito geopolítico de llegar a acuerdos con Trump y EUA, fue inevitable que Kim involucre a China en todo tipo de consultas. La eventual integración de las dos Coreas será el mayor logro de paz y, aunque Trump también tiene sus logros geopolíticos de primer magnitud, en cuanto a debilitar al Globalismo y la OTAN, en esencia el logro principal es del proyecto de creación de un Mundo Multipolar. No solo porque se desarticula el escenario militar creado por la OTAN Globalista sino también porque el proyecto multipolar avanza acercando cada vez más a Corea del Sur, Japón conjuntamente con la ASEAN , al proyecto multipolar.

La mayoría del “Sur Global” ya está trabajando en la profundización de su conectividad con el proyecto multipolar, a través de OBOR (One-Belt-One-Route) con China, debido a las expectativas ya concretas de que los países recibirán beneficios en una ecuación económica ganar-ganar. Este emergente Orden Mundial Multipolar podría ser considerado un camino alternativo de la transición hacia el pos-capitalismo, de lo que hemos hablado.

Bibliografía
1. Connor Boyd; The alternative G7: Putin taunts Trump by shaking Iranian leader’s hand at international summit hosted by China, http://www.dailymail.co.uk/news, 13 de junio de 2018
2. Joergen Oerstroem Moeller, Dollar crisis on the horizon, Singapure, 6 de junio de 2018.
3. Paul Craig Roberts, The Absence of Diplomacy Is Isolating The United States And Destroying The U.S. Economy, www.silverdoctors.com 7 de junio de 2018
4. Global European Anticipation Bulletin (GEAB), Informe 126, Geopolítica – verano de 2018: el salto a lo desconocido… sin red, junio de 2018